Sin duda alguna, de todas las versiones de Sense and Sensibility llevadas a la pantalla, la versión de Ang Lee en 195 es, sin duda alguna, la más famosa de todas. Esta obra es el producto de dos determinaciones: la de la productora Lindsay Doran y Emma Thompson enamoradas del original literaria. Ésta última se encargó de escribir el guión, llegando a redactar varios borradores. El proyecto salió adelante cuando Sidney Pollack decidió apoyarlo, planteando preguntas pertinentes a la guionistas, entre ellas ¿Por qué estas mujeres no salen a buscar empleo?... Buscaron así mismo la complicidad de Ang Lee, sabiendo que la novela de Austen encajaba en la temática del realizador: relaciones familiares basadas en la hipocresía, la mediocridad de entornos sociales viciados...
Cuando se estrenó la película, los críticos le brindaron su apoyo. Al poco tiempo cosechaba el Globo de Oro a la mejor película dramática y al mejor guión así como el Oso de Oro en el Festival de Berlín en 1996. Emma Thompson recibió su segundo oscar -esta vez en calidad de guionista- de manos de Anthony Hopkins.
la película gozó de cierto prestigio, así como una querencia a un tipo de humor a veces no muy refinado. Entre las virtudes que le reconocen incluso los detractores del filme se puede contar el empleo de una banda sonora sostenida en dos temas asociados a las personalidades de sus dos protagonistas (uno sereno acorde a la actitud de Eilinor y otro apasionado destinado a Mariane) así como el acierto de elegir el caballo como signo visual que marca la evolución de Mariane y por ende la del todo el relato, por no mencionar una panorámica que sintetiza el proceso de maduración de ésta última en la recta final del largometraje.